Conoce al dueño del destino: Elegguá

Elegguá, es conocido por ser una figura religiosa representativa da la creencia yoruba. Representa el destino, es el encargado de la dualidad, felicidad o desgracia, también es conocido como ‘’el mensajero príncipe’’.

En esta ocasión, te explicaremos como este santo es visto en la religión yoruba y además, te contamos como podemos identificarlo o relacionarlo con otras religiones.

Conoce al dueño del destino: Elegguá.

El Elegguá está representado generalmente por un niño, pero también puede tener forma de joven, anciano, adulto e incluso se dice puede tener una figura femenina. Es también encargado del equilibrio del universo, es guerrero de la religión yoruba.

Su simbolismo natural serían las rocas, además el número que lo representa es el tres y los días de devoción son los lunes y el tercer día de cada mes. Su color representativo es el rojo y el negro.

Asimismo, es un ser que busca la admiración de sus devotos, mientras que sus altares son realzados con ofrendas como pescado, judías, maíz tostado, coco, licor, tabaco y dulces de todo tipo, también animales, adornado con cascabeles, bastones de guayabas, trampas para ratones, sombrero de paja, monedas y, piedritas de oro.

Suele representarse en otras religiones como San Antonio de Padua, Santo Niño de Atocha, Anima Sola, San Martin de Porres. En la religión egipcia se asocia con Osiris, encargada de llevar a los muertos a través del inframundo.

La leyenda de Elegguà

Elegguá, debe su origen a una leyenda la cual explica que era el hijo de un rey africano, cuando tenía ocho años era un niño travieso y desobediente.

Un día mientras caminaba por la orilla del mar junto a su escolta se consiguió con un objeto brillante que le llamo su atención, el objeto le hablo diciéndole que, si era cuidadoso con él, seria recompensado. El niño prometió cuidarlo y lo llevo hasta su padre.

Una vez que conto su historia, nadie le creyó y el objeto fue utilizado como burla lo que generó irrespeto a la deidad que se encontraba dentro de este, por lo que en venganza mato al pequeño niño.

El padre desconsolado, pidió concejos de un adivino quien le dijo que habían irrespetado al genio que vivía dentro del objeto, que debían contentarlo.

Así se hizo, la deidad los perdonó y se convirtió en el consultor principal de la aldea africana, estos le colocaron el nombre de Eleggùa, quien es el encargado de abrir los caminos.

Elegguá representa un papel importante en la religión yoruba, por ello se le debe respeto. Si quieres saber más de esto o de magia blanca traemos para ti la  opinión de Alicia Collado sobre sus amarres de amor. Ahora ¿alguna vez le has pedido a yoruba?