Un trastorno que puede afectar a todos

Los Smartphone engloban una herramienta multitarea que puede ser utilizada por cualquier individuo, contando con elementos como las redes sociales que permiten las interacciones personales. A pesar de ello, la utilización indebida de estas redes puede ocasionar daños como la ansiedad social, en adolescentes o menores.

La ansiedad social, y las repercusiones que ocasiona

Los dispositivos móviles, en concreto los Smartphone constituyen de un elemento que gracias a su capacidad multitarea, permiten efectuar una diversidad de actividades, que sin importar su preferencia o propósito, hacen de este elemento un recurso imprescindible para la sociedad.

Estos elementos son considerados ordenadores de bolsillos en virtud a la amplitud de la plataforma que manejan los mismos, siendo de este modo el sistema Android uno de los predominantes. Destacando en la población joven, la utilización de los Smartphone gracias a su acercamiento a las redes sociales.

Pese a que el termino y la utilización de las redes sociales ha sido inculcada desde hace mucho, la popularidad de estos medios se le atribuye a su inclusión en los dispositivos móviles, permitiendo acceder a los mismos con una relativa facilidad, sin importar el lugar.

Si bien las redes sociales constituyen de un elemento que fomenta la interacción y relaciones, el uso frecuente de estos elementos en jóvenes puede ocasionar daños a la salud mental, en el que sobresale la ansiedad social, como uno de los trastornos con mayor relación al uso excesivo de las redes sociales.

En ocasiones, el sentimiento de comparación que puede tener un individuo, en relación a ciertas actividades que efectúan amigos y cercanos en su vida, puede intensificar sentimientos de desesperación, ocasionado a esas actividades de las que presuntamente podrían estar viviendo y de las cuales se están pierden.

 

Es de este modo que se origina la ansiedad social, en estos individuos como producto de la baja autoestima y la incesante búsqueda de lo que puede denominarse como un perfeccionismo social, con el propósito de lucir una vida que permita atraer el interés y una mayor popularidad ante otros.

Los progenitores, no deben subestimar el daño que puede acarrear este trastorno en sus hijos, no obstante las repercusiones suelen ser enormemente significativas, ocasionando un severo impedimento en el ámbito emocional, e inclusive servir de obstáculo a su crecimiento educacional y social.

La restricción de un elemento como los Smartphone es del mismo modo excesivo, teniendo que hallar por lo tanto, un equilibrio que permita una correcta utilización de estos dispositivos.